Grigori camina de un lado a otro en la habitación del como si fuera un animal enjaulado, con las manos cruzadas detrás de la espalda y el ceño profundamente fruncido. Sus pensamientos son un caos mientras intenta organizar las piezas de un rompecabezas que, por más que lo intente, no logra resolver debido a la gran cantidad de piezas que le faltan puntos
Si dice que él no estuvo consciente todo este tiempo de que él encuentro con Arman en la cafetería aquella noche no había sido una casualidad,