༻ ABRAU DURSO ༺
—¿Moscú? —al escuchar las palabras de Tania, Dmitry se detiene en seco y se gira hacia la mujer mayor—. ¿Pasó algo?
—Nada —es la rápida respuesta de la mujer—. La señora solo dijo que estaría fuera algunos días, pero confía en que usted puede controlar la hacienda y el pago de los nuevos ejemplares.
Dmitry se queda en silencio por un momento y al final solamente termina asintiendo mientras cambia de dirección y elige ir al redondel, pero antes de hacerlo, levanta la mano y la ext