El eco de los presurosos pasos de Lena se deja escuchar a lo largo del pasillo, mientras camina sin dilación hacia la habitación del fondo. Sus manos temblaban ligeramente, y aunque intentaba calmarse, los nervios siguen reptando bajo su piel. Se supone que esa debía ser su noche triunfal y perfecta, pero la llegada de Inna al parecer había sido solo para convertir ese momento en el inicio de una m*****a pesadilla.
La elección de su vestido por parte de la mujer puede deberse a una simple coinci