Una vez que toda la explosión de emociones parece calmarse, y después de esa única palabra por parte de Dmitry, el silencio se vuelve a instaurar dentro la oficina, y esta vez se siente mucho más pesado.
Al oír a Dmitry llamarla por su verdadero nombre, Inna siente como el pánico y el remordimiento comienzan a recorrer su cuerpo a una velocidad vertiginosa. En medio de su desespero, no se había dado cuenta que le permitió a sus emociones desbordarse más allá de lo que se tenía permitido, dejan