Me despierto temprano, salgo de casa a correr por treinta minutos, al llegar a casa todavía Liesel sigue dormida, la dejo descansar, lo necesita, tomo una ducha en la habitación que era de mi madre, me visto y bajo hacia la cocina para preparar el desayuno.
Cocinar me relaja, lo hacía con mi madre, a veces los recuerdos hacen que incluso la vea, hace menos de año y medio que se fue de mi lado, cuando cocino, es como verla cantar y bailar mientras preparaba la comida.
Ella era una mujer excepcio