La cafetería estaba impregnada con el aroma del café recién molido cuando Marcos y Olegda se sentaron en una esquina tranquila. Marcos miró a Olegda con seriedad antes de abordar el motivo de su reunión.
Marcos: (tomando un sorbo de su café) Olegda, necesito hablar contigo sobre algo importante.
Olegda: (asintiendo) Claro, Marcos. ¿Qué pasa?
Marcos: (suspirando) La abuela Elaine ha tenido una recaída. Creo que sería bueno que fueras a visitarla. Podría animarla un poco.
Olegda: (preocupada) Oh