Los flashes no se detenían.
—¡Señora King! ¿Es cierto que abandonó a su esposo? —Atacó una reportera, tomando una fotografía justo frente a mí rostro.
—¿Cuánto tiempo lleva su aventura con Maximilian King? —Preguntó otro, aturdiéndome.
Los micrófonos fueron puestos ante mí, algunos incluso golpearon mis labios.
—¿Cómo reaccionó su esposo al descubrir la infidelidad?
Las preguntas se amontonaban como golpes. Los fotógrafos se apretaban contra mí, sus cuerpos invadiendo mi espacio, sus cám