Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeonard me pregunta, ansioso por saber cómo es Alan en persona. La foto que le envié es de cuando era más pequeño. La directora abre la puerta y llama al niño, que sale corriendo directo a los brazos de Leonard, quien lo levanta, lo abraza y lo besa feliz.
—¡Papá, papá, viniste, viniste! —grita Alan, aferrado al cuello de Leonard, que lo abraza feliz también.Mi jefe no sabía cómo iba a reacciona






