—¿Estás bien? —preguntó Chandler—. Te quedaste muy callada.
Fue un comentario perspicaz por su parte, y ella lo miró con curiosidad. Había estado callada casi todo el viaje, pero incluso él, ese hombre que no la conocía bien, notó la diferencia en su silencio.
Elena le dedicó una leve sonrisa. —Solo estaba pensando en un trauma emocional de hace años, si tanto te interesa.
Él gimió, inclinándose hacia adelante para subir el volumen de la música. —No. No voy a hablar de eso, cariño. No llevamos