—Chandler era, lamentablemente, un muy buen cantante. Prefería el rock clásico y el alternativo, y a Elena le costaba mucho no taparse los oídos mientras él cantaba. Su voz era grave y suave, sin adornos ni florituras, pero le ponía los pelos de punta, y por eso, no le gustaba.
—Además, era increíblemente persistente en su intento de entablar conversación con ella, aunque ella hacía todo lo posible por ignorarlo hasta que no le quedó más remedio. No fue hasta los últimos cuarenta y cinco minuto