Soledad cambió su semblante y estado de ánimo, pero seguía esperando noticias de su hija, cerca de ella, en un banco pequeño vio a Jessica cabecear, sintió pena, se dió permiso para volver a llorar por sus padres y el funeral que no les pudo dar, por su hija de la cuál no sabía nada concreto desde que nació y aún no podía ver, llamó a Jessica con una voz suave para no molestar a las otras madres con sus niños.
Jessica, debería volver a su casa Brenda debe estar preocupada.
Jessica sonrió, a pes