El homenaje por la vida y obra aunque corta de Raúl en el pueblo terminó, cuando los vecinos uno a uno se fueron y el local quedó vacío, Isabella en silencio se retiró a la plaza se sentó junto a la fuente a escuchar el ciclo sin fin del agua en sus subidas y bajadas mientras ligeras gotas salpicaron su vestido, Ángel se despidió de Jesús Fuentes el padre de Isabella, y se fue a dormir, Saúl que estaba sentado en una esquina en uno de sus recorridos visuales se topó con los ojos de Jesús, su mirada calmada le indicó dónde estaba Isabella, sintiendo que había recibido su bendición salió a buscarla. El se acercó lentamente y se sentó a lado de ella.
—¿Pensaste en mi propuesta? —preguntó esperando que la respuesta fuera positiva.
Ella sumergió su mano en la caída del agua haciendo que la dirección de esta cambiara, rió alegremente.
—Ya sabes mi respuesta, no sé con qué título ir— Saúl la miró, se aclaró la garganta y se atrevió a confesar lo que pocas personas sabían.
—Si yo fuera como h