Andrea se encontraba revisando la página de la policía, encontró en ella la búsqueda de Jordano por secuestro —jugaste muy sucio Saúl —dijo y golpeó con rabia la mesa, Jordano la miró angustiado, iba a preguntar qué encontró en las redes pero la miró agarrarse el vientre con un rostro innegable de dolor.
—¡Ayúdame Jordano por favor.—Gritó sintiendo como el dolor se concentraba en su cadera, se quedó sin aire y se sostuvo del firme brazo de Jordano. Él la llevó hasta la cama.
—Debemos buscar un doctor, de inmediato. —dijo Jordano, al notar que el semblante de Andrea se volvía cada vez más pálido. Cuando iba a salir diciendo que buscaría ayuda Soledad lo detuvo en la puerta.
—¡Espera! debemos pensar bien las cosas.
Andrea explicó lo que había visto.
—Jordano la policía ya te busca, no podemos exponernos—Andrea intentaba ocultar su dolor a cualquier precio y abrazó la almohada que tenía a su lado.
Soledad los miró a los dos y recordó todo cuanto hicieron por ayudarle
—Ustedes