Después de la humillante transacción de las pruebas digitales para la denuncia recoger el resto de las pruebas para hacer creíble su caso y denunciar el secuestro de su esposa fue fácil: las fotos y videos que proporcionó Claudia en contraste con los que él recibió de parte de Jordano. Un ligero ensayo de tristeza e impotencia para manejar sus emociones y el cuadro estaba elaborado. Fue con firmeza a la Fiscalía y pidió hablar con el Fiscal.
En información, una joven de piel canela escribía ágilmente en el computador. Cuando Saúl y Daniel entraron, ella les dijo en tono casi mecánico:
—Buenas tardes, caballeros. ¿En qué podemos ayudarles?
Saúl suspiró hondo.
—Quiero denunciar el secuestro de mi esposa.
Mientras la secretaria seguía escribiendo en el teclado, respondió:
—Un momento, por favor. Le voy a proporcionar el ticket para proceder. Cuando le toque su turno, debe pasar a la oficina tres.
Exasperado apretando los puños colocó su mano en el escritorio de la secretaria
—Lo mío