Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl mapa que Laurent había deslizado bajo la servilleta era antiguo, pero preciso. Catalina lo había memorizado durante las últimas noches, trazando cada pasillo y habitación olvidada con sus dedos hasta que podía visualizar la ruta con los ojos cerrados. Ahora, a las tres de la madrugada cuando el palacio se sumía en su silencio más profundo, finalmente tenía oportunidad de explorarlo.
Las restricciones de la Reina Margot continua







