Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunos bebés esperan su momento; otros eligen los peores momentos posibles.
Camila sintió la primera contracción real a las siete de la mañana del día de la boda de Catalina, cuando estaba frente al espejo del baño intentando decidir si el vestido de maternidad color marfil disimulaba suficientemente el tamaño de su vientre de treinta y dos semanas. No fue el tipo de molestia vaga que había experimentado durante las última







