Mundo ficciónIniciar sesiónCuando juegas con genética, a veces la naturaleza cobra venganza.
El grito desgarró el silencio de la madrugada como una hoja de cristal rompiéndose contra el suelo.
Camila se despertó con el dolor—no gradualmente, no con advertencia—sino con la violencia súbita de algo fundamental quebrándose dentro de ella. Sus manos volaron al abdomen, encontrando la sábana empapada, tibia y viscosa contra sus dedos.
Sangre.<







