Mundo ficciónIniciar sesiónUna reina destronada es más peligrosa que una coronada—no tiene nada que perder.
El mensaje de video llegó a las tres de la madrugada, cuando el hospital permanecía en esa quietud artificial que precede al cambio de turno. Catalina acababa de alimentar a los gemelos —una tarea que le tomaba casi una hora completa, alternando entre ambos mientras las enfermeras monitoreaban cada mililitro— cuando su teléfono vibró con una notificaci&o







