Lenis se encontraba tipeando en su computadora de su cubículo en el consorcio. Los días pasaron luego de aquel episodio terrible donde tuvo que salir corriendo al tocador para intentar descargar las imágenes y los recuerdos de un ex esposo propasándose de nuevo con ella.
La secretaria pidió perdón a su novio, el exitoso abogado Gorge J. Miller, por no haber podido defender su cuerpo ante la entrada de aquel sujeto; una disculpa absurda, ella lo sabía, no hizo falta que George se lo dijera, pero