Las maletas ya estaban en el auto, el CEO tenía cada detalle calculado, se llevaría a su esposa con él a una de sus propiedades para vacacionar, había cosas que quería hablar con ella, estaba seguro que aquí en la mansión, solo pondría mil pretextos para no hablar
— Nos vamos en cinco minutos, despídete de los niños... niños denle un beso a mamá — pidió el padre
— Mamá, pórtate bien, no te escapes de papá o el no va a poder cuidarte, no te metas en las camas ajenas por la noche, eh — Darriel l