El CEO se estaba ya quedando dormido cuando escuchó la pregunta de su esposa, ella era a sus ojos tan adorable, mira que hacerle tremenda pregunta
— Nathaniel, respóndeme, quiero saber si yo...
— ¿Quieres saber si me satisfaces? es usted muy traviesa señora Diamantis...
— No me vas a responder, ¿cierto?
— El día que deje de hacerte el amor, entonces si puedes ponerte dudosa, creo que mis corridas en tu apretado coño deberían responder tus preguntas
— Romina se le quedó viendo esperando más, qu