La hermosa mafiosa pelirroja, que venía caminando muy despacio debido a que sentía dolor en la cirugía, dió un pequeño salto al escuchar una voz en la oscuridad de la amplia sala
— ¡Pero que demonios! ¿me quieres matar de un susto, Ray? ¿desde cuándo yo doy explicaciones a nadie? !soy una mafiosa que no da cuenta de su vida o de sus actos a nadie que no sea Hades! qué no se te olvide que sigo siendo tu jefa inmediata
— ¡Por supuesto que no lo olvido, Pero tú estás convaleciente, ¿quieres que s