Romina estuvo llorando por unos cuantos minutos más, sus hijos lo eran todo para ella, los necesitaba para vivir, ahora le costaba hasta respirar
— ¿Por qué, Nathaniel? ¿por qué se los han llevado? solo son unos niños, ¿cómo puede haber personas tan crueles? los quiero de vuelta, pueden tener frío, miedo, ¿y cuando tengan hambre les darán comida?
— No lo sé, cariño, pero lo voy a averiguar, pásame el celular, necesito hablar con los gemelos Castrioli, toda la vida posible en este momento, nos p