Al día siguiente: 9 de agosto
La anoche de anoche fue un tanto fatídica, Haizea apenas me ha dejado abrazarla, pero no la culpo, yo también estaría enfadado con solo pensar que alguien más la hubiese tocado. A pesar de esto, me siento triste porque es difícil aceptar su rechazo.
—Buenos días —le digo al oído para que despierte.
—Hola —saluda un poco fría y se gira en la cama para verme de frente y acaricia mi rostro.
—¿Sigues molesta? —me atrevo a cuestionar y es que en verdad no quiero que ell