Aunque seguía escuchando la voz de Mark llamandome y la niñera se paraba de vez en cuando girando para mirar, yo seguí andando muy enfadada hasta que senti como me cogian del brazo parandome
— Katia cariño, ¿quieres escucharme un momento? — me preguntó Mark
— Déjame en paz, ¿no habías terminado con esa mujer? la he visto delante de ti con las piernas abiertas, ¿te has vuelto de pronto ginecólogo? no Mark, no me convenceras aunque me jures que ya has terminado con ella, déjame en paz — le grite