Después de tomarnos toda la botella de vino que Adam sacó del frigorífico, no me encontraba bien para volver a la casa de mi padrino, ya que no estaba acostumbrada a beber, así que preferí aceptar su invitación a quedarme a dormir en su casa, dándome Adam una camiseta suya para ponermela, y asi poder dormir mas comoda, ayudandome él a preparar la cama de una habitación de invitados que tenía. Al día siguiente me desperté por la luz que entraba por la ventana, me levanté, entré en el cuarto de