Cuando me lo dijo, la que se quedó perpleja fui yo, Erik y yo hacíamos el amor con condón, o sea que era imposible, empecé a pensar cómo podía haber sucedido, acordándome de las noches que pasamos juntos Mark y yo sin tomar ninguna precaución, pero sabía que Erik no se podía enterar por nadie si no era por mi.
— Hola cariño, doctora ¿Cómo está mi mujercita? ¿ya te ha puesto el DIU, la doctora? — me preguntó Erik
— No puede Erik, estoy embarazada — le dije sin rodeos
— ¿Cómo?, si tomamos prec