Siena fuerza una sonrisa mientras termina su explicación improvisada, sintiendo cómo un sudor frío le recorre la espalda. Franco la observa y su ceño se frunce levemente, ese gesto sutil que hace cuando sabe que algo no está del todo bien, cuando está a punto de preguntar más. Ian, a su lado, mantiene una postura rígida, como si temiera que cualquier movimiento en falso pudiera delatarlo.
Durante unos segundos, nadie dice nada más.
El viento se cuela entre las hojas con un susurro leve, demasi