El sonido de los pasos apresurados de Victoria y su voz anunciando que ya llegaron llena la sala y llaman la atención de todos, incluso antes de que la pequeña figura de la niña cruce el umbral. Poco después, la puerta es abierta por Jinx y sin detenerse ni un segundo, Victoria entra corriendo al castillo, su voz elevándose aún más al ver que Margaret es la primera en ponerse pie, por lo que, con su inagotable energía, corre hacia a ella y salta a sus brazos.
—¡Abuelita!
Mientras todos fijan su