Narra Alexia.
Desperté con la suave luz de la mañana filtrándose a través de las cortinas. Parpadeé lentamente acomodándome a la realidad, sentí todo el cuerpo pesado, me dolía todo, una sonrisa de satisfacción se dibujó en mi rostro cuando recordé la razón del porqué me sentía como si me hubiera atravesado un camión.
El calor de las sábanas y la comodidad del colchón me invitaban a permanecer allí, pero algo más captó mi atención, algo que hizo que mi corazón diera un vuelco. Él dormía a mi