—Desde que comenzamos en el departamento de Inteligencia, aunque Leo y yo ya nos conocíamos en la policía de tránsito.
Sofía escuchaba, lo miraba, pero todo su cuerpo se había quedado congelado allí dentro de ese vehículo, como si el frío de afuera hubiese traspasado la carrocería.
—Existía una situación delicada en el departamento, nos estaba afectando. Debíamos trabajar para para personas que no queríamos, hacer cosas que no deseábamos, colaborar en casos dudosos, con métodos extraños, y no e