capítulo: Con demencia, sin compasión.
Sofía no lo quiere mirar, se siente sofocada y puede oír su acercamiento. —Mírame— Di Napoli está frente a ella y la ve negar con la cabeza y sollozar. —Sofía— se agacha cuidadosamente y observa que ella tiene puesto aún el vestido roto.
—Vete… déjame sola.
—No puedes estar aquí.
—Sé que es el escondite para emergencias, pero esta es una— se aferra a sus rodillas.
—Puedes estar aquí las veces que sea necesario, a lo que me refiero es que este es un momento crítico y no puedes permitir qu