Mundo ficciónIniciar sesiónLa cabina de interpretación simultánea se elevaba sobre el salón de conferencias del Hotel Presidente Intercontinental como un observatorio privado del deseo. Desde esa posición privilegiada, Valeria Santibáñez podía ver todo sin ser verdaderamente vista: los ejecutivos inclinándose sobre sus tablets, los meseros deslizándose entre las mesas con café recién hecho, y a Alonso Mendizábal en el escenario, devasta







