Mundo ficciónIniciar sesiónEl teléfono de Alonso vibró contra la superficie de mármol de la mesita de noche con la insistencia de una alarma que nadie había programado. Camila extendió la mano en la penumbra del dormitorio, todavía aturdida por el sueño que la había mantenido prisionera durante las últimas horas. Las cortinas blackout bloqueaban la luz del mediodía, creando esa oscuridad artificial que convertía el día en noche y la noc







