Mundo ficciónIniciar sesiónMarco deja la puerta abierta tras de sí y desaparece. Yo me he quedado muda.
Me pongo de pie y salgo al balcón de su habitación, el cual es idéntico al mío, pero a la inversa. La puerta del balcón se abre del lado derecho de la cama en vez del izquierdo y el baño se encuentra también al revés.
Abajo, los guardias están aburridos. No hay nada que hacer: nadie entra y nadie sale. Solo vigilan el perímetro







