Mundo ficciónIniciar sesiónCuando salgo al pasillo, ella ya ha desaparecido y este se encuentra completamente vacío, casi en la penumbra, con tan solo la presencia de una tenue luz que siempre dejamos encendida para evitar torpezas que teníamos de pequeños con Marco.
Cayendo algo tarde quizás y agradeciendo encontrarme en uno de los pocos rincones de la casa sin cámaras de seguridad, me meto el teléfono detrás del cinturón del pantalón y bajo mi reme







