Mundo ficciónIniciar sesiónMarco hace caso, tomando asiento en la cama y evitando tener contacto visual con nuestra madre, no sé si por orgullo o incomodidad.
Yo sigo de pie, cerca de la puerta transparente del balcón, aunque obviamente ya no hay nadie afuera para observar que no sean los guardias de turno. Nuestros padres habían desaparecido de nuestra vista hace menos de dos o tres minutos, que supongo que fue el tiempo que necesitó ella para subir aquí y el para…vete







