Narrador.
Suspiró profundamente y aplastó los labios dándose cuenta de que Patricia dañó mucho más a Ignacia y no fue capaz de verlo.
—Señora Lucrecia le pedí hablar porque, aunque antes tenía temor a conocer mis raíces. Hoy quiero al fin saber quién soy en realidad, no quiero seguir perdiendo el tiempo, así que le pido que si usted sabe algo sobre mi madre o de mi nacimiento dígamelo. — Solicitó Ignacia cómo un ruego a la madre de su hermana.
— Mi niña, yo más que nadie se sobre todo lo que ha