Narra Ignacia.
Me sentía como quinceañera en mi primer baile con el chico que me gusta, por más que aplastaba los labios, igual no podía dejar de sonreír boba, aunque otra en mi lugar le habría gustado que esa declaración de amor fuera más romántica a mí me pareció perfecta y más viniendo de él. Es un avance inmenso haber logrado que ese hombre tan rudo me dijera ese te amo.
«De este modo se siente el amor que es correspondido», celebré internamente al mismo tiempo que sentía mis tripas ret