A la sombra de otro querer.
Narra Matías.
Me senté tras mi escritorio, encendí el ordenador moviendo el mousse y respiré honda y lentamente cuando el rostro de mi mujer invadió la pantalla. No llevaba maquillaje en aquella fotografía que hace tiempo pedí sacarle sin que ella tuviera idea y me gustó tanto que decidí ponerla de fondo de escritorio.
De todas las imágenes que recolecte con los años esta es la que más me cautivo porque se ve tan distinta justo como ahora con unas cuantas pecas claras sobre su nariz la hacen pa