Daga de doble filo.
Narra Matías.
Lo veía rascarse la cabeza como si le costara decirme qué es lo que ha analizado y conociendo a Tobías, sé que ha de ser un plan macabro porque este muchacho está más podrido que yo en todos los sentidos, pero no me quise adelantar y me recosté de mi escritorio, crucé los brazos sobre mi pecho y del mismo modo las piernas a medida que esperaba a que se decidiera a decirme que es eso tan maravilloso que tiene en mente.
— Necesitamos mantener a Juan el ex perro fiel de Miguel Martí