Capítulo 42. El cobro de la deuda.
El agua caliente le alivió los músculos tensos. El vapor espeso le llenó los pulmones. Valentina cerró los ojos bajo la ducha. El chorro fuerte le golpeó la nuca. El olor a jabón masculino, el mismo que usaba Renzo, le impregnó la piel húmeda.
Frotó sus brazos. Frotó sus piernas. Se lavó el cabello oscuro. El agua corrió por la cicatriz de su muslo. Se quitó el peso de Roma. Se limpió el polvo de la junta y el sudor del miedo.
Salió de la ducha. Se secó con una toalla gruesa y negra.
Caminó hac