Capítulo 41. El coleccionista.

El proyectil de 9 milímetros no encontró carne, sino metal cromado a alta presión.

Diana no era una francotiradora, pero a esa distancia, la ira guio su mano mejor que cualquier entrenamiento militar. La bala impactó en el cuello de la válvula del tanque de oxígeno, justo donde el regulador se unía al cilindro.

El resultado no fue un simple agujero. Fue una catástrofe física.

¡CRAACK-FWOOSH!

El sonido fue similar al de un neumático de camión reventando, pero magnificado diez veces en el espacio
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP