Capítulo 38. Territorio propio.
El jet privado de los Castelli aterrizó en Milán.
El cielo estaba gris. Un viento helado cruzaba las pistas.
Renzo bajó por la escalerilla de metal. Valentina bajó detrás de él. El viento le alborotó el cabello oscuro. Llevaba puesto el traje sastre negro. El pantalón recto y la chaqueta de lana fría le daban un aire intocable. Una armadura de poder.
Un coche blindado los esperaba en la pista.
Renzo le abrió la puerta trasera. Valentina subió. Él subió a su lado.
El vehículo arrancó rápido. Cru