Capítulo 3. La deuda del padre.
Apartamento de Carlos Parker, El Bronx, Nueva York.
El apartamento olía a humedad, a café recalentado y a derrota.
Valentina Parker estaba sentada en el borde del sofá cama donde había dormido desde que salió del hospital, tres semanas atrás. Tenía la pierna estirada sobre una pila de cojines, el bastón apoyado contra la mesita de centro y una expresión de asesinato en la cara.
—Dime que no es cierto, papá —dijo Valentina, con voz peligrosamente calmada—. Dime que no escuché lo que creo que esc