Capítulo 2. Matrimonio por apoderado.
Renzo soltó una risa nerviosa.
—Papá, estás delirando por la medicación. No tengo novia. ¿Con quién quieres que me case? ¿Con la chica del tiempo?
Vittorio señaló una carpeta de cuero azul que estaba en la mesita de noche.
—Ahí está el contrato.
Renzo miró la carpeta. Luego miró a su padre.
—¿Tienes... tienes un contrato preparado?
—Llevo meses buscándote una esposa adecuada, inútil —dijo Vittorio—. Una mujer seria. De buena familia. Discreta. Alguien que no salga en Instagram en bikini.
Renzo