Capítulo 122. Epílogo. La corona del león.
Un año después.
La noche en la Rocca di Leone era perfecta. Ni una nube, solo estrellas y el sonido de los grillos.
Massimo Carusso estaba en la terraza de la habitación principal, sirviendo dos copas de vino tinto de la reserva privada. Llevaba una camisa blanca desabrochada y una sonrisa que no se le quitaba ni durmiendo.
Diana salió del vestidor. Llevaba un vestido de seda color champán que se ajustaba a su cuerpo como una segunda piel. Estaba descalza, con el pelo suelto cayendo sobre los h