—Tonto de mente débil.
La conferencia del Maestro hizo que Shahbaz ardiera de resentimiento mientras salían de la ciudad. Los limpiaparabrisas marcaban un ritmo frenético, sin conseguir despejar la visión borrosa de docenas de luces traseras, incluidas las del carro del FBI que estaban siguiendo.
—¿Por qué no lo intentaste? —dijo el hombre, furioso.
Shahbaz agarró el volante. No podía explicar su vacilación. Siempre había creído que el martirio era glorioso, pero requería más coraje del que cr