—Entonces podremos casarnos el fin de semana.
Escuchó Dionisio decir antes de salir sin mirar atrás, mientras su corazón sangraba silencioso, repitiendo en su mente con odio y desesperación:
"Mío… tú eras mío primero… y siempre lo serás, aunque tengas un hijo… aunque te casos… aunque ames a otra…¿pero como hago para que esto no me reviente el corazón"
Lancelot ve como Dionisio sale.
—Yo...me alegre que estés bien. Hablemos esto más calmadamente. Yo ahora voy a casa. La hora de visita ya va a ce