Mundo ficciónIniciar sesiónAl amanecer, Camelia se levantó sola en su casa. Había quedado con Ariel, que pasaría por ella a las doce; este se había levantado temprano para resolver algún asunto urgente. La había dejado con dos custodios en la puerta, para su seguridad, pues ella lo miraba aterrada al ir a salir.
—No te sucederá nada, si vas a salir, ve con ellos. Regresaré en cuanto termine lo que debo hacer —la había besado y marchado casi corriendo. Y ahora mismo, estaba parada frente a su cam






